Las carnes rojas son aquellas provenientes de los mamíferos como res, ternera, cerdo, cordero, caballo y cabra.
Mucha ha sido la
controversia sobre el consumo de la carne pero desde el punto de vista
nutricional, la importancia del consumo de la carne está en que es fuente
importante de aminoácidos esenciales (que no puede producir nuestro organismo) que
son los que van a constituir las proteínas que necesitamos para el buen
funcionamiento del cuerpo, desarrollo de tejido muscular, defensa contra enfermedades,
formación de glóbulos rojos, buena coagulación, etc, además de que proveernos
de vitaminas y minerales como: vitamina B12, Vitamina B1, zinc.
También es
importante destacar que son excelente fuente de hierro (hierro hemo),
importante para prevenir el desarrollo de anemias.
Todos estos
nutrientes de la carne tienen una elevada biodisponibilidad, esto quiere decir
que cuando se consume sus nutrientes son altamente aprovechados por nuestro
organismo.
Las carnes
rojas también contienen grasa, y dependiendo del tipo de corte son de mayor o
menor contenido en grasas. Debes saber qué tipo de corte escoger para no
incurrir en el exceso de consumo de grasa por la ingesta de carnes rojas.
Algunos
ejemplos son:
- Ternera: el lomo, el vacío y el solomillo.
- Cordero: los cortes de la pierna.
- Cerdo: el lomo, la paleta y el solomillo.
Entre las carnes magras encontramos además las carnes blancas, que tienen menor contenido de grasas (colesterol) y son más recomendadas para personas con problemas de salud como lípidos en sangre alterados, hiperuricemia (ácido úrico elevado en sangre), entre otras. Fuente de ellas son las aves de corral, el pescado, conejo.
Los
pescados azules contienen ácidos
grasos omega 3 que ayuda a disminuir
los niveles de colesterol y de triglicéridos y las complicaciones de la elevación
de estos en sangre. En Venezuela con tamos con la sardina, el bonito, el atún, la anguila, la caballa, el cazón, el pez espada, el jurel, la palometa, entre otros.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho estudios
sobre el consumo de la carne roja y su asociación con el padecimiento de
ciertos tipos de cáncer, “la
evidencia más fuerte, aunque todavía limitada,
de asociación con el consumo de carne roja es para el cáncer colorrectal.
También hay evidencia de enlaces con cáncer de páncreas y cáncer de próstata.” Sin
embargo hacen mayor énfasis en que el consumo de carnes procesadas y su
relación con el cáncer colorrectal.
Según la OMS la carne procesada se refiere a la carne que ha
sido transformada a través de la salazón, el curado, la fermentación, el
ahumado, u otros procesos para mejorar su sabor o su conservación. La mayoría
de las carnes procesadas contienen carne de cerdo o carne de res, pero también
pueden contener otras carnes rojas, aves, menudencias o subproductos cárnicos
tales como la sangre. Ejemplos de carnes procesadas incluyen frankfurters
(perros calientes/hot dogs/salchichas), jamón, salchichas, carne en conserva
(corned beef), y cecina o carne seca, así como carne en lata, y las preparaciones
y salsas a base de carne
Según estudio lo que hace que la carne tenga
componente cancerígeno son las sustancias químicas que se forman durante el
procesamiento de carne o su cocción. Por ejemplo, entre productos químicos
cancerígenos que se forman durante el procesamiento de carne se incluyen
compuestos N-nitroso e hidrocarburos aromáticos policíclicos. (OMS)
La cocción de la carne roja o carne procesada
también produce aminas aromáticas heterocíclicas, así como otros productos
químicos incluyendo hidrocarburos aromáticos policíclicos, que también se
encuentran en otros alimentos y en la contaminación del aire. Algunos de estos
productos químicos son carcinógenos conocidos o sospechosos, pero pese a este
conocimiento todavía no se comprende completamente cómo se incrementa el riesgo
de cáncer por la carne roja o la carne procesada. (OMS, 2015)
¿Esto quiere decir que debemos dejar de comer carnes rojas?
La
respuesta es no. Como siempre la clave de la buena alimentación está en el
equilibrio, desde hace años en muchas de las recomendaciones nacionales de
salud se aconseja limitar el consumo de carne procesada y carne roja, que están
vinculados a un mayor riesgo de muerte por enfermedades del corazón, diabetes y
otras enfermedades (actualmente cáncer colorrectal).
En cuanto a
las carnes en general la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) y la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria
dicen que es conveniente consumir de tres a cuatro raciones semanales de
carnes, con prioridad de las piezas magras.
En
Venezuela las recomendaciones nutricionales sobre el consumo de carne dadas por
el Instituto Nacional de Nutrición son las siguientes:
· Pescado por lo menos dos veces por semana, especialmente los llamados pescados azules, atún y sardinas, que contienen ácidos grasos omega 3.
· Hígado de res ó pollo, una vez a la semana ya que es una excelente fuente de hierro y vitamina A.
· · Se debe tener en cuenta el
tipo de preparación de las carnes, tipos de cortes, y llevar un balance entre
el consumo semanal y mensual de estas.
· · Se pueden alternar el
consumo de carnes con otras fuentes de proteína de origen vegetal.
· · Disminuir el consumo de las carnes procesadas según las recomendaciones de la OMS pues no son las más saludables y sobretodo si se tiene antecedentes familiares de cáncer colorrectal.
· · Mantener un estilo de vida saludable te puede ayudar a prevenir muchos tipos de ebfermedades que se estan padeciendo en la actualidad.
· Pescado por lo menos dos veces por semana, especialmente los llamados pescados azules, atún y sardinas, que contienen ácidos grasos omega 3.
· Hígado de res ó pollo, una vez a la semana ya que es una excelente fuente de hierro y vitamina A.
· · Carnes rojas una o dos veces
por semana y pollo dos o tres veces por semana.
Como conclusión tenemos entonces que:
· · Los productos animales son
la única fuente de vitamina B12, así que no llevas una dieta vegetariana
es importante que los consumas con moderación, según las recomendaciones
nacionales de tu país para población sana, o las recomendaciones específicas
que te haga tu especialista en nutrición y salud si es que padeces algún tipo
de patología específica.
· · El consumo de carnes rojas
lo podemos moderar teniendo conciencia de las raciones que consumimos al día para
no sobrepasarnos de las recomendaciones y prevenir patologías a futuro, como las que se describieron
anteriormente.
· · Disminuir el consumo de las carnes procesadas según las recomendaciones de la OMS pues no son las más saludables y sobretodo si se tiene antecedentes familiares de cáncer colorrectal.
· · Mantener un estilo de vida saludable te puede ayudar a prevenir muchos tipos de ebfermedades que se estan padeciendo en la actualidad.
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