miércoles, 15 de julio de 2015

Existe la tendencia a creer que alimentarse bien es un sacrificio y que debemos restringir muchos alimentos para poder estar en un peso saludable, pero la clave de una alimentación saludable está en:
  1. Saber como combinar los alimentos
  2. Saber cuales son las porciones que debemos comer
  3. Realizar actividad fisica
  4. El consumo de líquidos adecuados
  5. No excederse

En Venezuela contamos con una herramienta educativa llamada Trompo de los Alimentos, esta herramienta sirve para saber como podemos combinar los alimentos y en cual proporción. Consta de 5 franjas de colores, amarillo, verde, azul, gris y naranja.



En la franja amarilla están los cereales, granos, tubérculos y el plátano, alimentos representativos de los carbohidratos que son nuestra principal fuente de energía.
  • 1 a 2 porciones por plato al día


Franja verde: Hortalizas y frutas, fuentes de vitaminas y minerales que nos protegen de enfermedades crónicas no transmisibles.
  • 5 porciones al día


Franja azul: lácteos, carnes y huevos, fue tes de proteínas que contribuyen al mantenimiento de los tejidos musculares y óseos.
  • 1 porción por cada comida principal


Franja gris: Azúcar, miel y papelón, cuyo uso debe ser  moderado.
  • 3 cucharadas al día.


Franja naranja: grasas y aceites vegetales. Se recomienda su uso moderado y que los aceites se consuman preferiblemente crudos.

  • 3 cucharaditas al día


Ademas el trompo tiene un güaral (cuerda) con la cual se representa el consumo de agua, y en ella la figura de personas realizando actividad física.

De esta forma podemos tener idea de como ir distribuyendo los alimentos a lo largo del día. 

Cada país tiene su herramienta educativa que se adapta a su realidad alimentaria y que da las pautas para una sana alimentación.  





Mi plato: Estados Unidos.













La pagoda: China





Es importante recalcar que estos instrumentos educativos son diseñados para la población en general. De forma individual se elaboran dietas con requerimientos ajustados al individuo y a sus necesidades.

miércoles, 8 de julio de 2015

Una de las principales razones por las cuales no llevamos una dieta saludable es el continuo estrés del día a día, el trabajo, las múltiples obligaciones; siempre hay excusas como no tener tiempo para comer, olvidar comer, comer pero a horas no adecuadas y comidas poco saludables.

Todo esto acarrea desorden en la alimentación que genera muchas horas de ayuno o que se consuma exceso de comida la siguiente vez que nos toque comer, los llamados atracones o la ansiedad por productos de elevado contenido calórico, golosinas o snaks.

Lo ideal es que podamos comer en casa y en las porciones adecuadas, pero cuando no se puede, hay que implementar herramientas que nos permitan alimentarnos y nutrirnos bien, pues la salud no es algo que debemos dejar de lado por mas que estemos ocupados, por eso el cuidado de la nutrición es todos los días y en toda ocasión.

No tenemos que privarnos de nada ni pasar malos ratos.

Si eres una persona sin ningún tipo de enfermedad puedes comer de todo pero cuidando no omitir tus tres comidas principales y tus meriendas.

Por otro lado, si tienes algún tipo de enfermedad y debes restringir algún alimento en tu dieta (ejemplo: que contengan azúcar, gluten, lactosa o exceso de sal) no lo consumas o disminuye su consumo Por alguna razón tu nutricionista te prohibió su consumo, pero siempre te dará una opción para suplantar ese producto y llevar una dieta más variada.

Si lo que intentas es bajar de peso, debes estar muy atent@ a las porciones de los alimentos y la calidad de ellos.

Comer en restaurante

Comer en la calle implica adaptarnos a lo que nos ofrezcan, sea que nos invitaron a comer o que por nuestro estilo de vida debamos comer en restaurante o servicio de alimentación a diario, pero ¿Por qué no podemos al contrario, adaptar a la comida a nuestras necesidades? Claro que si se puede.

  • Pendiente con el tipo de preparación el plato que vas a elegir. Procura pedir platos que no sean fritos, tienes muchas opciones para escoger como: asados, a la plancha, guisados, al horno, en escabeche.

  • Escoge platos que estén equilibrados, que estén formados por proteínas, almidones y la ensalada, o que estén lo más cercano a esto.



  • De entrada puedes evitar alimentos ricos en almidones y escoger una buena ensalada. Si quieres un poco menos de calorías escoge las ensaladas que son crudas y que no contengan aderezos calóricos como por ejemplo a base de mayonesa o mantequilla/margarina.


  • Si inevitablemente la ración del plato es muy grande, puedes compartirla con otra persona o pedir lo que queda para llevar.


  • Por ningún motivo añadas salsas a tu plato, como mayonesa, ketchup, o salsas a base de éstos, aunque no lo veas y sean muy ricos, lo que hacen es aumentar las calorías de la comida.


  • Si llegaste con mucha hambre, mientras lees la carta o menú puedes pedir agua y tomarla antes de empezar a comer.


  • Ordena jugos o  batidos en vez de bebidas gaseosas o alcohólicas. Si quieres bajar las calorías del batido, pídelo sin azúcar y aquellos que no contengan leche. Puedes también suplantar el azúcar por edulcorante. Y en cuanto a las bebidas alcohólicas, son permitidas siempre y cuando la cantidad no sea excesiva, el alcohol aporta calorías vacías, es decir no aporta ningún tipo de nutriente más que las calorías que te harán subir de peso.


  • Si ordenas postre intenta escoger los menos calóricos como gelatina, ensalada de fruta o helados de fruta natural. En el caso de tortas o pasteles, escoge aquellos que no sean cremosos, mientras más crema más calorías.


Comer en una fiesta

Una ocasión especial o celebración no puede pasar desapercibida, siempre que se va a una fiesta se ofrecen platos tan ricos como calóricos y muchas veces poco nutritivos. Pero ¿cómo podemos asistir a este tipo de eventos y controlarnos de no caer en "el pecado"?, es un poco más difícil, pero si podemos aplicar ciertos tips para luego no sentirse culpable de lo que se comió o no ser victima de las burlas de los demás por no querer comer nada de lo ofrecido.

Hay que tener una firme posición de lo que debemos y no debemos comer. No porque otra persona nos insista debemos comer algo que probablemente nos haga daño. Debes parar cuando lo creas necesario.



  • Si estás en control de peso o tienes problemas con el azúcar,  evita las bebidas gaseosas, su contenido es casi netamente de azúcar.


  • Si puedes consumir bebidas alcohólicas, hazlo con mesura, recuerda que no te aportan ningún nutriente, solo calorías.


  • Come los pasapalos o tentempiés con conciencia, no como si no hubiese un mañana. La mayoría de estos alimentos son para pasar el rato y se consumen sin medir su cantidad.


  • Si acostumbras a ir de fiesta todos los fines de semana, deberías tener una rutina de ejercicios de por lo menos 5 veces a la semana que contrarreste todos los excesos, pues la consecuencia podría ser el aumento de peso a la larga.


  • Baila si es una fiesta donde hay música, así haces algo de actividad física durante el evento.


Lo importante es que no se vuelva un hábito comer siempre este tipo de alimentos que se ofrecen en las fiestas, de vez en cuando nos podemos dar gustos y compartir con nuestros amigos. Hay que se tenga conciencia de que siempre podemos decir que no a ingresar a nuestro cuerpo sustancias que puedan agredirlo.