Una de las principales razones por las
cuales no llevamos una dieta saludable es el continuo estrés del día a día, el
trabajo, las múltiples obligaciones; siempre hay excusas como no tener tiempo
para comer, olvidar comer, comer pero a horas no adecuadas y comidas poco
saludables.
Todo esto acarrea desorden en la alimentación
que genera muchas horas de ayuno o que se consuma exceso de comida la siguiente
vez que nos toque comer, los llamados atracones o la ansiedad por productos de
elevado contenido calórico, golosinas o snaks.
Lo ideal es que podamos comer en casa y
en las porciones adecuadas, pero cuando no se puede, hay que implementar
herramientas que nos permitan alimentarnos y nutrirnos bien, pues la salud no
es algo que debemos dejar de lado por mas que estemos ocupados, por eso el
cuidado de la nutrición es todos los días y en toda ocasión.
No tenemos que privarnos de nada ni
pasar malos ratos.
Si eres una persona sin ningún tipo de
enfermedad puedes comer de todo pero cuidando no omitir tus tres comidas
principales y tus meriendas.
Por otro lado, si tienes algún tipo de
enfermedad y debes restringir algún alimento en tu dieta (ejemplo: que
contengan azúcar, gluten, lactosa o exceso de sal) no lo consumas o disminuye
su consumo Por alguna razón tu nutricionista te prohibió su consumo, pero
siempre te dará una opción para suplantar ese producto y llevar una dieta más
variada.
Si lo que intentas es bajar de peso,
debes estar muy atent@ a las porciones de los alimentos y la calidad de ellos.
Comer en restaurante
Comer en la calle implica adaptarnos a
lo que nos ofrezcan, sea que nos invitaron a comer o que por nuestro estilo de
vida debamos comer en restaurante o servicio de alimentación a diario, pero
¿Por qué no podemos al contrario, adaptar a la comida a nuestras necesidades?
Claro que si se puede.
- Pendiente con el tipo de preparación el
plato que vas a elegir. Procura pedir platos que no sean fritos, tienes muchas
opciones para escoger como: asados, a la plancha, guisados, al horno, en
escabeche.
- Escoge platos que estén equilibrados,
que estén formados por proteínas, almidones y la ensalada, o que estén lo más cercano a esto.
- De entrada puedes evitar alimentos ricos
en almidones y escoger una buena ensalada. Si quieres un poco menos de calorías
escoge las ensaladas que son crudas y que no contengan aderezos calóricos como
por ejemplo a base de mayonesa o mantequilla/margarina.
- Si inevitablemente la ración del plato
es muy grande, puedes compartirla con otra persona o pedir lo que queda para
llevar.
- Por ningún motivo añadas salsas a tu
plato, como mayonesa, ketchup, o salsas a base de éstos, aunque no lo veas y
sean muy ricos, lo que hacen es aumentar las calorías de la comida.
- Si llegaste con mucha hambre, mientras
lees la carta o menú puedes pedir agua y tomarla antes de empezar a comer.
- Ordena jugos o batidos en vez de bebidas gaseosas o
alcohólicas. Si quieres bajar las calorías del batido, pídelo sin azúcar y
aquellos que no contengan leche. Puedes también suplantar el azúcar por edulcorante. Y en cuanto a las bebidas alcohólicas, son
permitidas siempre y cuando la cantidad no sea excesiva, el alcohol aporta
calorías vacías, es decir no aporta ningún tipo de nutriente más que las
calorías que te harán subir de peso.
- Si ordenas postre intenta escoger los
menos calóricos como gelatina, ensalada de fruta o helados de fruta natural. En el caso de tortas o
pasteles, escoge aquellos que no sean cremosos, mientras más crema más
calorías.
Comer en una fiesta
Una ocasión especial o celebración no
puede pasar desapercibida, siempre que se va a una fiesta se ofrecen platos tan
ricos como calóricos y muchas veces poco nutritivos. Pero ¿cómo podemos asistir
a este tipo de eventos y controlarnos de no caer en "el pecado"?, es
un poco más difícil, pero si podemos aplicar ciertos tips para luego no
sentirse culpable de lo que se comió o no ser victima de las burlas de los
demás por no querer comer nada de lo ofrecido.
Hay que tener una firme posición de lo
que debemos y no debemos comer. No porque otra persona nos insista debemos
comer algo que probablemente nos haga daño. Debes parar cuando lo creas
necesario.
- Si estás en control de peso o tienes
problemas con el azúcar, evita las
bebidas gaseosas, su contenido es casi netamente de azúcar.
- Si puedes consumir bebidas alcohólicas,
hazlo con mesura, recuerda que no te aportan ningún nutriente, solo calorías.
- Come los pasapalos o tentempiés con
conciencia, no como si no hubiese un mañana. La mayoría de estos alimentos son
para pasar el rato y se consumen sin medir su cantidad.
- Si acostumbras a ir de fiesta todos los
fines de semana, deberías tener una rutina de ejercicios de por lo menos 5
veces a la semana que contrarreste todos los excesos, pues la consecuencia
podría ser el aumento de peso a la larga.
- Baila si es una fiesta donde hay música, así haces algo de actividad física durante el evento.
Lo importante es que no se vuelva un
hábito comer siempre este tipo de alimentos que se ofrecen en las fiestas, de vez en cuando nos podemos dar gustos y compartir con nuestros amigos. Hay que se
tenga conciencia de que siempre podemos decir que no a ingresar a nuestro
cuerpo sustancias que puedan agredirlo.